La Reina Emérita Doña Sofía sufrió anoche una fuerte decepción al serle entregado por parte de la Fundación Loro Parque el premio Gorila y comprobar que el premio en sí no es un gorila, sino una estatua. La cara de desilusión de la monarca fue notoria e ineludible, e incluso miró discretamente en derredor en busca del primate, pero finalmente tuvo que conformarse con la figura y los aplausos de los asistentes. Según explica la Fundación, el premio » reconoce la labor activa de particulares, instituciones y empresas en la conservación de la biodiversidad».
Según fuentes cercanas a la Reina, Doña Sofía acogía con ilusión el galardón con la idea de llevarse el gorila al palacio de La Zarzuela para que haga compañía a su oso panda «Emperador Chu-lín» y a su guacamayo brasileño «Duque do Carlinhos Brown», dos de sus mascotas más próximas y queridas. Dada la imposibilidad de cederle uno de los gorilas que viven en Loro Parque, la familia Kiessling ha querido compensar a la Emérita regalándole un trabajador de la empresa que, con un adecuado disfraz y unas cuantas lecciones de interpretación, se trasladará a Madrid y fingirá ser un gorila siempre que Su Majestad lo requiera.
A lo largo de la jornada de hoy, la Reina Emérita continúa su visita a Canarias recibiendo un Doctorado Honoris Causa en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, acto en el transcurso del cual justificará sus méritos académicos con una lección magistral basada en su último paper, titulado «Fermiones, bosones y disfrutones: una aproximación epistemológica al acelerador de partículas en la España de Carlos IV», en el que aúna sus dos pasiones científicas, la Historia y la Física Cuántica.
Finalmente, Doña Sofía completará sus dos frenéticos días en Gran Canaria asistiendo por la noche a la Gala Drag, donde ejercerá como madrina de la debutante Drag EME Rita, que compite en representación de Colchones Feluco y Floristerías Mari Nieves.

