En su constante e incansable labor por hacer de la isla picuda un destino turístico atractivo para los visitantes, Turismo de Tenerife ha lanzado una sorprendente campaña que juega con una baza prácticamente indestructible: la nostalgia.
Categoría: Sociedad
El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, ha sabido subirse a la ola de la actualidad para proponer una figura imparcial que medie entre el jurado y las murgas durante la fase final del concurso. La posibilidad de revisar las letras y gestos polémicos con un VAR también está sobre la mesa.
Esta inusual guía de viajes es la ópera prima de Remedios Gómez, una funcionaria pre-jubilada del Ayuntamiento de Tijarafe, que ha decidido poner negro sobre blanco sus experiencias viajeras, obtenidas durante sus vacaciones de los últimos años. El título escogido es, desde luego, de los que llaman la atención.
José Luis Arminda, un joven veinteañero oriundo de Zamora, afirma haber sido engatusado en Fitur por el stand de Puerto de la Cruz, a donde ha ido a pasar sus vacaciones y ha encontrado un panorama muy diferente del desfase que le habían asegurado que encontraría.
Según un reciente estudio, al menos siete de cada diez padres que llevan tatuados los nombres de sus hijos lo hacen para no olvidar cómo se escriben los nombres que inventaron para ellos. No se ha podido determinar los motivos de los otros tres.
Un grupo de niños herreños ha tomado la voz para mostrar su indignación al enterarse de que en otras islas los parques infantiles de Navidad duran hasta dos semanas, en contraste con los dos días del parque de Valverde.
El británico John Littlepain visitó el norte de Tenerife hace algunas semanas e, impresionado por la habilidad de un camarero de guachinche para recitar la carta, decidió llevárselo consigo e incorporarlo a su extensa colección de cartas de restaurantes del mundo.
