En fechas recientes un nuevo colectivo se ha añadido a los que intentan definir el mundo según sus designios y deseos: los therians. Bajo esta denominación, traducible a nuestro idioma como terianos, podemos encontrar a personas que se identifican espiritual o psicológicamente con algún animal. Algunos llegan hasta el punto de ponerse máscaras e intentar interactuar con especímenes de las especies a las que dicen pertenecer, lo que genera en los bichos verdaderos situaciones de estrés. Ante esta situación, colectivos de cazadores de las islas han visto en ella una oportunidad para alcanzar el difícil equilibrio entre su afición y las protestas de los grupos ecologistas: convertir a los terianos una especie cazable más.
Fuentes cercanas a la Asociación Canaria de Entidades de Caza han manifestado a este medio que una parte importante de sus miembros ha puesto sobre la mesa la propuesta de llevar a las autoridades competentes una propuesta que permita el establecimiento de una temporada cinegética teriana. Ello permitiría disfrutar en las islas de una caza mayor que iría más allá de los muflones. Además, en los casos de quienes se crean leones o elefantes ello les permitiría acceder a experiencias cinegéticas que hoy soy ilegales en casi todo el mundo. Más aún, indican, si hubiera terianos cetáceos se podría reintroducir la caza de ballenas, desaparecida en España hace cuarenta años. Todo ello sin riesgo para ninguna de las especies originarias.
Después de recibir esta información, nos ponemos al habla con una representante del PACMA en Canarias, para conocer de su opinión sobre este asunto. Moneiba Pérez, una de sus portavoces, nos responde de forma tajante: “Nosotros no tenemos nada que ver con los therians” –aclara- “Esta formación defiende los derechos de los animales y quienes se definen así tienen una visión subjetiva de su identidad que no tiene nada que ver con nuestro activismo. Es más, algunas de sus actitudes resultan contraproducentes, así que no nos metan en el mismo corral, se lo ruego.”
Preguntada acerca de la propuesta de los colectivos cinegéticos insulares, doña Moneiba insiste en la posición de su partido: “si bien estamos en contra de todo tipo de caza y abogamos por su abolición total, en este caso hay alguna corriente dentro del partido que considera que para este concreto supuesto sí podría servir para el control poblacional, si ese colectivo se sale de madre. Nuestros biólogos consideran que los therians no son más que una variante del tolete común u Homo lurdus, que está extendido a lo largo y ancho del planeta”.
La señora Pérez indicó también que otra corriente del PACMA aboga por la creación de reservas para esta particular especie. “Lugares donde esté prohibido el acceso a Internet y a redes sociales” -concluyó mientras enviaba una nueva petición al gobierno autonómico para que ilegalice las peleas de gallos.
