Hace unos días saltó la noticia de que Harald V, vigente rey noruego, había sufrido un episodio de infección y deshidratación por el cual había tenido que ser ingresado en un hospital tinerfeño. La avanzada edad del monarca hizo que saltaran todas las alarmas y que el gobierno del país escandinavo activara algunos protocolos sucesorios. En previsión de un luctuoso desenlace, la funeraria “El último guachinche” de Güímar envió al Consulado de Noruega sito en Las Palmas de Gran Canaria una propuesta de funeral vikingo para el rey Harald.
Nos ponemos al habla con Faina López, gestora de la funeraria, la cual nos explica las razones de esta iniciativa: “Hace ya muchos años que teníamos este proyecto en cartera. De hecho, lo presentamos en 2002 cuando falleció Thor Heyerdahl como parte de una serie de propuestas que incluían el funeral vikingo o la momificación al estilo egipcio, por aquello de que ese buen señor tenía la idea de que nuestros majanos podían ser pirámides como las de esa civilización o las de Mesoamérica, ya sabe. Cuando supimos lo del rey noruego decidimos sacarlo del cajón.”
Preguntada acerca de la naturaleza del funeral propuesto, la señora López nos explica con detalle todos los pormenores: “Nuestro funeral vikingo es el que corresponde a alguien de gran estatus, con los toques que la ficción y la creencia han aportado: un drakar en el que el cuerpo del difunto sea depositado junto todas sus pertenencias, el cual será incendiado desde la costa por medio de un tiro de flecha. No hay evidencias históricas de que se hiciera así, pero en el cine queda muy bien ¿a que es bonito? Y al alcance de todos los bolsillos.”
Cuestionada acerca de un posible fracaso del servicio por su lejanía con nuestras tradiciones fúnebres, doña Faina expone una interesante estrategia publicitaria: “Siempre podemos decir que los vikingos descendían de los atlantes o que pasaron por aquí en sus viajes de saqueo. Total, si hay quien se cree lo de los majanos, lo de la herencia nórdica es fácil de asumir.”
Después de la entrevista, fuentes no oficiales relacionadas con el gobierno noruego manifestaron off the record la posibilidad de llevar a cabo este funeral, incluyendo los sacrificios humanos. Según el periodista del diario oslense Det utemmede sladderet Haggar Fryktelig, las autoridades del país nórdico lo vieron como una solución a los problemas de la amistad de la princesa Mette-Marit con Jeffrey Epstein y del comportamiento de su hijo Marius Høiby.
