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Escritora lagunera publica la novela “Diatribas de un tejinero pontificante”

Se dice que España es un país en el que se escribe mucho y se lee poco. Sin embargo, siempre hay quien escribe por el impulso que genera la pasión por la lectura. Tal es el caso de Lucinda Enríquez, una tejinera que ha publicado este mes su primera novela: Diatribas de un tejinero pontificante.

Preguntada acerca de las razones que la han llevado a embarcarse en la aventura de escribir, la señora Enríquez nos contesta de forma entusiasta: “siempre me ha gustado leer y siempre había tenido la inquietud por escribir, pero nunca encontraba el tiempo para ello. Estoy terminando la carrera de Farmacia en la ULL y los estudios me absorben casi todo el tiempo. Sin embargo, hace unos meses leí Todas mis lunas, de un paisano tejinero y fue inspirador. Leí en las redes todo lo que el autor explicó sobre su proceso creativo y di el paso. El resultado es esta novela que, espero, guste a quienes me den la oportunidad de leerla.”

Inquirida en torno a la novela y su trama, doña Lucinda se explaya en detalles: “yo soy nacida y criada en Tejina, que es un pueblo muy activo en el plano cultural. Tenemos tradiciones como los Corazones o el Auto Sacramental de los Reyes Magos que son conocidas y reconocidas fuera de la comarca. Todo el mundo colabora, pero siempre hay algún individuo que piensa que por ser de buena familia o tener estudios superiores, están llamados a tomar la vara de mando; cuando se intenta razonar con ellos o no se les hace caso, se enfadan y toman la puerta. Algunos creen que el colectivo va a salir corriendo en su busca, pero cuando se largan, respiramos tranquilos. El protagonista de mi novela es un ejemplo de este tipo de personajes a los que por aquí llamamos moños ilustrados. Su historia está construida a partir de varias anécdotas reales; algunas las viví yo y otras las he ido recogiendo de testimonios de amigos y conocidos. Es un personaje que resulta incapaz de colaborar, porque no concibe otra relación que no sea la de subordinación. Un ordeno y mando de libro, si me permite usted la broma.”

En la novela, el personaje principal funge como narrador de la historia, a través de la técnica del monólogo, de manera que las diatribas del título son invectivas sordas de un individuo que se cabrea rápidamente cuando no se toman en serio sus ocurrencias.

La autora terminó la entrevista concediendo la exclusiva de que estaba trabajando en una versión teatral de la novela que llevará por título Una cabreadura silenciosa.

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