La publicación del último ranking de Shanghái ha tenido como una de sus noticias principales la salida de la ULPGC. El prestigio de este tipo de clasificaciones suele ser directamente proporcional a la posición que ocupe la institución cuyos responsables realizan la valoración, pero el hecho de que una de las dos universidades canarias haya salido ha motivado una rápida reacción por parte del equipo de gobierno de la academia afectada: promover un cambio en los criterios de valoración e introducir el farmeo de aura como principal.
Puestos al habla con un representante del equipo de gobierno, se nos explica las razones de esta estrategia: “Hay que adaptarse a los tiempos y, si tenemos en cuenta que estamos empezando a notar las consecuencias de la caída de natalidad y los problemas económicos para que los hijos de la clase trabajadora puedan venir, tenemos que llamar la atención a las nuevas generaciones haciendo lo que les gusta. ¿Ahora toca eso de farmear aura? Pues se farmea aura. Si será por iniciativa” -concluyó.
Preguntando acerca de la ejecución de la estrategia, nuestro interlocutor se muestra optimista: “Estamos reclutando especialistas en batallas de gallos, duelos de verseadores y hasta en contiendas de breakdance. Además, vamos a aprovechar el carisma de nuestro rector. Con un regidor como el nuestro, vamos a estar a la cabeza de cualquier ranking de importancia” -concluyó, mientras buscaba en alguna plataforma la película Electric Boogaloo para ilustrarse.
