Los canarios pueden irse despidiendo de una locución que durante años ha sido habitual en los transportes marítimos y aéreos, en caso de que prospere la iniciativa de la Fiscalía para catalogar los saludos especiales a los clientes con «Tarjeta Plus» como delito de odio. La Fiscalía considera este saludo como «claramente discriminatorio» y segmenta a los clientes de la compañía por situación económica, lo que se interpreta como un acto de marginación hacia los clientes que no disponen de tarjeta plus, oro o la denominación que tenga en la empresa de la que se trate.
Esta propuesta es el final de un largo camino emprendido en solitario por Manuel Hernández, cliente habitual de una empresa de transporte que opera en las Islas, quien se hartó de escuchar por megafonía ese «saludo especial» a los que eran portadores de un tarjeta que él, por principios relacionados con la protección de datos, jamás solicitó. «La verdad es que cada vez me sentaba peor, no entendía por qué yo no me merecía un saludo especial sólo por no tener una tarjeta que sí, tal vez me hubiera dado sustanciosas ventajas dada la frecuencia con la que viajo entre Islas, pero me pareció un tema de derechos humanos en el que no se podía ceder», asegura Hernández.
A falta del voto favorable del Congreso, todo apunta a que «saluda especialmente a nuestros clientes con tarjeta plus» pasará a ser un delito punible y perseguible por las autoridades, acabando así con una discriminación histórica que ha tenido en Canarias un fuerte arraigo. Las empresas se arriesgan a cuantiosas multas si, de ahora en adelante, no saludan «por igual y con el mismo cariño», advierte el legislador, a todos sus clientes, tengan o no tarjetas plus.

