Dentro de su sección Gastro-Baifo, El Baifo Ilustrado trae hoy una review del nuevo local de hamburguesas recientemente abierto en Las Palmas de Gran Canaria, «La Entullería».
Lo primero que nos llama la atención de este local es que casi todas las mesas están ocupadas por jóvenes y no tan jóvenes que se graban a sí mismos comiendo las hamburguesas para subir contenido a las redes sociales, ganar seguidores, autodenominarse «influencers» y quizás, con un poco de suerte, no pagar en el futuro, con lo cual el establecimiento es una pequeña cacofonía de voces que aseguran que sus productos están «espectaculares», «muy ricos» o «de locos».
«La Entullería» ofrece una carta pequeña pero contundente, donde destacan en la parte de los entrantes las papas locas «Tajogaite», una montaña de papas fritas recubiertas de jamón, queso, bacon, tres tipos de mayonesa, bienmesabe y rapadura, como guiño a la isla palmera. Podemos acompañar con refrescos, agua, cervezas o una variedad de batidos entre los que destaca el batido de coco, manises y mango, tan denso que cuenta con su propio campo gravitatorio.
En cuanto a las hamburguesas, la verdadera razón de ser de «La Entullería», optamos por pedir la reina de la carta, una atrevida fusión de dulce y salado. La «Doña Entullada» envuelve en un pan de papas de 20 centímetros de diámetro, amasado a mano en San Mateo por una misteriosa anciana que asegura tener 114 años, dos generosas rodajas de bubango, queso herreño, queso majorero, queso de plato del que compraba tu madre cuando eras chico, tomate, salsa de lotus, dulce de leche, tres galletas Cubanito, más bubango, cebolla caramelizada y cebolla sin caramelizar. La hamburguesa no lleva carne porque Adonay Méndez, dueño del local e improvisado chef, olvidó meterla cuando desarrolló la receta original.
«La Entullería» deja un regusto confuso en la boca pero le auguramos mucho éxito a este local, tanto como al vendedor de antiácido estomacal que puede uno encontrar en la puerta en las horas de más afluencia.

