El pasado mes de febrero se abrió y se cerró con los temblores del Teide, manteniendo tanto a los científicos como a la sociedad a mirar con reverencial temor al majestuoso monte. La erupción de 2021 en La Palma nos ha hecho recordar que este archipiélago es de origen volcánico, por lo que la imprevisibilidad de la situación ha generado cierta incertidumbre.
Sin embargo, fuentes autorizadas han enviado a este medio informaciones según las cuales, el hecho de que el Teide haya tenido en el último mes tantos enjambres como en el último decenio se debe a la próxima visita del papa León XIV a Tenerife. ¿La razón de esta sorprendente explicación? Εl demonio Guayota.
Este ser maligno habita en el interior de la cumbre tinerfeña desde que el dios supremo Achamán le encerrara y liberara a Magec, la deidad solar. Desde entonces, la boca del Teide ha sido una puerta de entrada a los infiernos. Para contrastar las informaciones recibidas, nos ponemos en contacto con el propio Guayota, a través del sistema tradicional de un pentagrama dibujado en el suelo de un terrero de lucha con gofio de millo.
Después de descartar ofertas de compraventa de alma e inversión en criptomonedas, Guayota nos explica las razones de su enfado: “Ya fue bastante malo que la conquista castellana y la cristianización nos dejara sin clientes, pero que venga el representante de su dios de visita ya me parece una total falta de respeto. El tipo ése puede quedarse en Roma a saludar a los turistas y bendecirles urbi et orbi, pero éste es mi sito.”
A partir de esta última afirmación, le preguntamos acerca de su número de seguidores: “alguno hay, alguno hay” -nos explica- “aunque son de ésos que se inventan ceremonias matrimoniales y se visten de Pedro Picapiedra para oficiarlas. Para lo que hemos quedado. Ya le dije a Achamán que no era buena idea darle cancha a la Virgen de Candelaria y que eso de llamarla Chaxiraxi era el caballo de Troya del sincretismo religioso, pero como todavía no me perdona lo que le hice a ese niño bonito de Magec, ni caso. ¡En mala hora no la tiramos de vuelta al mar!” -suspiró Guayota, antes de que la Patrona de Canarias llegara para ajustarle las cuentas a través del sistema tradicional de corrección por abuelas, esto es, a cholazo limpio.

